El Gobierno Nacional cerró con éxito su primera licitación de deuda del 2026, logrando captar $9,37 billones en un mercado que, a pesar de la escasez de pesos, presentó ofertas por más de $10 billones. El resultado arrojó un rollover del 98%, una cifra considerada clave por la Secretaría de Finanzas para sostener el programa financiero oficial en un contexto de alta volatilidad.
Tasas al alza y el protagonismo de las LECAP
Para asegurar el acompañamiento del mercado, la cartera liderada por Alejandro Lew debió convalidar una suba en las tasas de interés, que alcanzaron el 49%. Esta estrategia buscó contrarrestar la iliquidez de la plaza, donde la tasa de caución llegó a tocar picos del 150%.
El mayor interés de los inversores se concentró en los títulos de tasa fija (LECAP/BONCAP), que representaron el 62% de lo adjudicado. Por otro lado, los bonos ajustados por inflación (CER) mantuvieron una demanda moderada, mientras que los instrumentos dólar linked fueron los menos buscados, reflejando que el mercado otorga una baja probabilidad a una devaluación en el corto plazo.
El análisis del equipo económico
Desde el entorno del ministro Luis Caputo, destacaron la robustez del plan vigente. Felipe Nuñez, integrante del equipo económico, subrayó el éxito de la operación: «Lograr un 98% de roll en un contexto de escasez de pesos, con el tipo de cambio bajando y el BCRA comprando divisas, es gracias al plan de estabilización basado en las tres anclas: fiscal, monetaria y cambiaria».
Para los analistas, la convalidación de tasas más altas fue el precio necesario para secar la plaza de pesos y evitar que la liquidez se traslade al dólar, consolidando la estrategia de absorción monetaria del Central.





