Durante su exposición en Del Sur Debate, el ciclo organizado por Radio del Sur 97.1, el líder de la comisión técnica del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), Dante Fiorenzo, profundizó su análisis sobre las causas estructurales de la crisis que atraviesa la Cuenca del Golfo San Jorge y planteó la necesidad de avanzar en cambios profundos en el modelo operativo y productivo.
Fiorenzo señaló que uno de los factores centrales que encarecen la actividad es la logística, a la que definió como uno de los principales problemas de competitividad del país.
«Nos cuesta más caro mover equipos dentro del país que traerlos desde el exterior. La logística en Argentina es realmente tremenda», afirmó.
Y ejemplificó que en la industria petrolera se utilizan camiones de gran porte para transportar cargas mínimas, lo que incrementa de manera significativa los costos.
En ese sentido, remarcó que «muchas veces los camiones circulan con el 50% de su capacidad y en algunos casos ni siquiera llegan al 10%», una situación que consideró insostenible y que forma parte del costo operativo que hoy ronda los 36 dólares por barril solo en producción.
Otro de los puntos críticos mencionados fue el bajo rendimiento laboral asociado a esquemas de trabajo ineficientes. «Pagamos ocho horas de salario, pero el rendimiento real es de cinco horas o menos. Hay tiempo que se pierde en traslados, esperas y procesos innecesarios», explicó, al tiempo que cuestionó prácticas que ya no se observan en otros países donde se prioriza la eficiencia.
Fiorenzo sostuvo que, con el esquema actual, resulta imposible alcanzar un costo competitivo.
«Con el diseño de operaciones que tenemos hoy, es imposible producir a 23 o 24 dólares el barril, por eso está todo parado», aseguró.
Sin embargo, afirmó que existen ejemplos concretos de que ese objetivo es alcanzable: «Si logramos esquemas como los de Vaca Muerta, la cuenca puede volver a vivir».
Entre las soluciones propuestas, el referente del IAPG insistió en la necesidad de reformular el modelo de negocio y los procedimientos internos. «Hay tareas que ya no son necesarias, otras son redundantes. Hay que unificar registros, reducir burocracia y digitalizar los procesos», sostuvo, y cuestionó que aún se sigan utilizando sistemas en papel cuando la tecnología ya está disponible.
También destacó el esfuerzo realizado por el Gobierno provincial en materia impositiva, aunque aclaró que no alcanza por sí solo.
«La reducción de impuestos ayuda, pero no es una solución definitiva. Todos los actores tienen que sentarse a la mesa y sincerarse», expresó, al comparar la situación con una economía familiar que debe reorganizar sus gastos para poder sostenerse.
Finalmente, Fiorenzo advirtió sobre el impacto social y económico de la parálisis del sector. «La pérdida de salarios repercute directamente en la retracción del circulante y afecta a toda la economía regional», señaló, y concluyó: «Atender solo la presión de un sector en detrimento del resto de la sociedad no es adecuado. Creemos que hay que buscar un equilibrio».





