El conflicto en el sistema de salud pública de Chubut sumó un nuevo y grave capítulo luego de que desde la Asociación de Cirujanos denunciaran condiciones sanitarias críticas en hospitales, incluyendo la presencia de excremento de roedores en áreas quirúrgicas.
El presidente de la entidad, el doctor Francisco Castro, confirmó en diálogo con Radio del Sur 97.1 que la situación ya excede el reclamo salarial y pone en riesgo tanto a pacientes como a profesionales.
«Hubo una invasión de ratas y encontramos materia fecal en todo el quirófano, incluso sobre escritorios», aseguró.
Según explicó, el problema se da en un contexto de medidas de fuerza que llevan cerca de un mes, con suspensión de cirugías programadas y atención en consultorios externos. «El principal reclamo es salarial, pero esto se ve agravado por las condiciones de infraestructura en todos los hospitales públicos de la provincia», indicó.
Castro detalló que actualmente los cirujanos del sistema público perciben ingresos por debajo de otros trabajadores no médicos. «Un profesional con más de 15 años de formación está ganando menos que personal no médico. Es una cuestión de dignidad profesional», afirmó.
En cuanto a las condiciones edilicias, describió un panorama alarmante:
«En algunos hospitales el instrumental se lava en un baño donde hay un inodoro. Son situaciones que comprometen la seguridad de una cirugía», denunció.
El dirigente advirtió además sobre las consecuencias legales y profesionales de trabajar en ese contexto. «Si mañana tengo un juicio por mala praxis, nadie me va a defender por haber operado en estas condiciones», sostuvo.
El conflicto también impacta en la continuidad de las prestaciones. Actualmente solo se atienden urgencias y pacientes oncológicos, y no descartan endurecer las medidas. «Estamos evaluando profundizar la protesta porque no hay respuestas», adelantó Castro.
A esto se suma la falta de pago a profesionales contratados:
«Hay cirujanos que no cobraron durante meses y aun así siguen cumpliendo guardias», señaló.
Finalmente, cuestionó la falta de diálogo con las autoridades sanitarias. «No estamos pidiendo privilegios, solo condiciones dignas de trabajo y que se sienten a hablar seriamente con nosotros», concluyó.





