La situación en la ladera sur del cerro Hermitte continúa generando fuerte preocupación en Comodoro Rivadavia, tras nuevos desprendimientos de tierra registrados durante la semana y el agravamiento de daños en distintos barrios. Así lo confirmó el secretario de Control Urbano del Municipio, Miguel Gómez, a Radio del Sur 97.1, donde detalló el estado actual de la emergencia y las medidas adoptadas.
Según explicó el funcionario, el primer evento de magnitud se produjo el miércoles por la noche. «El día miércoles, alrededor de las 20 horas, hubo un desprendimiento de un bloque de tierra en la zona alta del cerro, de dimensiones considerables», indicó. El fenómeno volvió a repetirse horas después: «Al día siguiente, mientras recorríamos el sector del barrio Médanos, notamos otro desprendimiento de un bloque de tierra también de proporciones importantes».
Gómez señaló que la situación es especialmente grave en los barrios Sismográfica, Marquesado y Los Tilos, donde se registraron daños estructurales severos. «Algunas estructuras empeoraron su posición: cordones y paños de pavimento se inclinaron aún más, viviendas terminaron de colapsar y las grietas aumentaron notablemente», describió.
En cuanto al barrio Médanos, aclaró que hasta el momento no se detectaron afectaciones directas en viviendas, aunque existe un riesgo latente. «Lo que se puede apreciar es que un morro de tierra, producto del movimiento geológico, se aproximó de manera marcada hacia el barrio», explicó, y advirtió que podría tratarse de un mismo bloque que ya impactó en Sismográfica. «La mitad cayó y la otra todavía no, pero es muy probable que, más tarde o más temprano, esa parte de la ladera sur termine desplazándose», sostuvo.
El secretario remarcó que los geólogos que monitorean la zona de manera permanente no pueden establecer plazos concretos. «Hablan de hoy, mañana o dentro de algunos años. Esa es la problemática», señaló, al tiempo que advirtió que, de producirse un nuevo evento, las viviendas están «muy próximas, muy cerca» del área de riesgo.
Respecto al ingreso de los vecinos a las viviendas afectadas, Gómez explicó que se habilita día a día en función de evaluaciones técnicas. «Muy temprano suben los técnicos, recorren y valoran si es viable el acceso. A partir de eso se aprueba o no que los vecinos ingresen», indicó. Este lunes, tras considerar que las condiciones lo permitían, se autorizó el retiro de pertenencias, aunque con fuertes restricciones. «No pueden romper estructuras, ni sacar marcos de puertas o ventanas, especialmente en viviendas que muestran evidencias de posible colapso», remarcó.
Sobre el futuro del sector, el funcionario fue contundente: «Es inviable la posibilidad de erradicar personas aquí. El riesgo es muy marcado y el cerro está trabajando permanentemente». En ese sentido, confirmó que las familias no podrán regresar a vivir al lugar. «Probablemente nunca más», afirmó.
Gómez también destacó el acompañamiento económico del Municipio para asistir a los damnificados. «Hay un acompañamiento económico para ayudar en la búsqueda de una vivienda alternativa», dijo, aunque aclaró que la implementación de subsidios no depende directamente de su secretaría.
Finalmente, el funcionario resaltó la actitud de los vecinos afectados. «Quiero destacar el aplomo y la paciencia de las familias. A pesar de esta situación caótica y lamentable, entienden que la única forma de avanzar es con tranquilidad y respetando las indicaciones técnicas», concluyó.
La zona continúa bajo monitoreo constante, mientras se evalúan soluciones de fondo para un sector que, según coinciden las autoridades, no volverá a ser habitable.





