En el marco de la Semana Santa, el obispo de Comodoro Rivadavia, Jorge Luis Wagner, dialogó con Radio del Sur 97.1 e invitó a la comunidad a vivir este tiempo con un fuerte sentido de reflexión espiritual, compromiso social y búsqueda de paz.
El religioso puso el foco en el contexto internacional atravesado por conflictos bélicos y destacó el mensaje central del cristianismo:
«Jesús nos dejó un mensaje de paz, de vivir respetando las diferencias culturales, religiosas y sociales, pero hoy vemos cada vez más enfrentamientos armados».
En esa línea, recordó que la Pascua comienza justamente con un saludo que resume ese espíritu: «La paz esté con ustedes, fueron las primeras palabras de Jesús resucitado».
Wagner también llamó a aprovechar estos días para la introspección y la oración, incluso frente a realidades que pueden parecer lejanas: «Se nos invita a que en esta semana recemos y nos dejemos tocar por el sufrimiento de la guerra, aunque a veces lo sintamos distante».
En relación al presente religioso, el obispo reconoció que existe un proceso de secularización, aunque también destacó señales de renovación en la fe, especialmente entre los jóvenes:
«En muchos lugares se ve una nueva búsqueda espiritual; cada vez más jóvenes se acercan a la Iglesia».
Como ejemplo local, mencionó la participación en actividades recientes: «Vivimos una vigilia muy linda en la catedral, con jóvenes que se quedaron hasta la madrugada participando y compartiendo en comunidad».
Al referirse a la situación social y económica de la región, Wagner señaló la preocupación por el desempleo y el desánimo de muchas familias, y remarcó la importancia de la fe como sostén: «Hay mucha gente afectada por la falta de trabajo, por eso necesitamos fortalecernos espiritualmente para no perder la esperanza».
En ese sentido, destacó el significado profundo de la Pascua:
«Celebrar la resurrección es celebrar la luz que vence a la oscuridad, y nos anima a creer que también hoy pueden darse pequeñas resurrecciones en nuestra vida».
El obispo también se refirió a los debates actuales en torno al desarrollo y el uso de los recursos naturales, y subrayó la necesidad de diálogo y participación: «La Iglesia invita a escuchar todas las voces y a pensar un desarrollo que no comprometa a las futuras generaciones».
Además, remarcó que lo económico no debe estar por encima de la dignidad humana: «El progreso es importante, pero la prioridad siempre tiene que ser la persona y su dignidad».
Finalmente, al recordar la figura de Juan Pablo II, destacó su rol clave en la promoción de la paz: «Su intervención fue fundamental para evitar un conflicto armado entre Argentina y Chile, y es un ejemplo en un mundo que aún necesita ese mensaje».





