Radio del Sur 97.1 dialogó con el presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, Juan José Anglesio, sobre los riesgos que traería la entrada de carne con hueso del norte argentino a la región.
Juan José Anglésio, argumenta que esta medida pone en riesgo el estatus sanitario de la Patagonia, zona libre de aftosa sin vacunación, y podría afectar negativamente el mercado de la carne ovina y bovina, tanto a nivel nacional como internacional.
«Nivelar para abajo» es la frase que resume la postura de Anglesio y los demás productores patagónicos. La comunidad económica europea, por ejemplo, admite la carne ovina con hueso de la Patagonia por ser libre de aftosa sin vacunación. Un cambio de estatus en la región podría significar la pérdida de estos mercados, con la consecuente caída en el valor de la carne.
El presidente de la Sociedad Rural también destaca que la entrada de carne del norte no ha logrado bajar los precios al consumidor, y que los productores son «tomadores de precio, no somos formadores».
El precio de la carne en la Patagonia se ve afectado por una cadena de intermediarios que incluye transporte, faena, distribución y abasto, cada uno con sus propios costos y márgenes de ganancia. En este sentido, Anglesio critica la falta de mesas de discusión para abordar seriamente el precio de la carne en la Patagonia, incluyendo los costos de producción, el transporte y los abastos.
Asimismo, el presidente cree que la decisión del gobierno nacional de permitir la entrada de carne con hueso del norte responde a intereses económicos de algunos frigoríficos que buscan vender sus excedentes de carne a un precio más razonable en el mercado patagónico. «Es más fácil decir que los patagónicos pierdan su estatus sanitario», afirma Anglesio, quien considera que la medida es una solución para un negocio de unos pocos.
Los productores patagónicos se encuentran en una situación de incertidumbre, ya que la resolución del gobierno nacional ha generado un impass de 90 días. Anglesio espera que durante este tiempo se puedan abrir mesas de diálogo para discutir la situación y buscar soluciones que beneficien a todos los actores de la cadena de producción de carne en la Patagonia.





