En un operativo relámpago, las fuerzas de seguridad lograron desarticular un plan criminal de matanza masiva que tenía como objetivo instituciones educativas en las provincias de Buenos Aires y Jujuy. La investigación, que se inició tras un alerta urgente enviado por el FBI, permitió identificar a dos menores de edad que difundían discursos de odio y mensajes antisemitas en redes sociales.
El rastro del odio: De La Quiaca a Miramar
Efectivos del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal determinaron que los implicados operaban desde puntos opuestos del país: La Quiaca y la ciudad balnearia de Miramar. Además, se detectaron conexiones en los partidos de Quilmes y San Martín, en el conurbano bonaerense.
Arsenal y simbología nazi
Bajo las órdenes del Juzgado Federal de Mar del Plata N°3, se realizaron allanamientos simultáneos que confirmaron la peligrosidad de la amenaza. En los domicilios se incautó un arsenal compuesto por:
-
Armas blancas: Cuchillos de caza profesionales.
-
Proyectiles: Municiones de armas de fuego.
-
Propaganda extremista: Material con simbología nazi y mensajes racistas.
-
Tecnología: Tres notebooks, una tablet y siete teléfonos celulares que serán peritados para determinar si existían más cómplices.
La causa ha sido caratulada preventivamente como «intimidación pública». Por el momento, los menores y el material secuestrado se encuentran bajo custodia judicial mientras se analiza la profundidad de lo que pudo haber sido una tragedia sin precedentes en la educación argentina.





