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"...y en el mismo lodo, todos manoseados” 02/12/2018

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¿Acaso el agua no es recomendada como elemento purificador? Si, siempre. Da vida, limpia, purifica, aclara, reconforta. Del mismo modo, el fallo de un magistrado debería apuntar al mismo norte; sin embargo el pago de impuestos pone en peligro hasta la independencia del poder del estado con más imagen negativa de los últimos años: la justicia.

Entre el barro...

Si el comportamiento de un colectivo social fuese equiparado al funcionamiento del cuerpo humano -metáfora orgánica- Comodoro Rivadavia vuelve a mostrar, una vez más, su déficit de hidratación.

Sin embargo, la preocupante vigencia del fenómeno “cambio climático” le permite ya no solo a Comodoro Rivadavia sino a la provincia del Chubut y la región toda, observar un incremento considerable del registro de lluvias cuyas consecuencias, esperemos, den vida, limpien, purifiquen, aclaren y reconforten a un cuerpo social que hace décadas vive inmerso en un contexto que domina la oscuridad, el barro. Lodosos escenarios públicos en los que, cada vez que llueve, deslumbran aspectos que todavía el agua no ha logrado aclarar: la desidia, la ineficiencia y la ineficacia.

La ineficiencia e ineficacia es prerrogativa de los poderes públicos en el diseño e implementación de políticas públicas, pero la desidia es responsabilidad de nosotros, los gobernados: ciudadanos y habitantes.

El combo es explosivo: desinterés de vecinos por mantener nuestros ambientes limpios y gobiernos que describen la realidad sin modificarla con obras que estén a la altura de estos nuevos tiempos caracterizados, como dijimos, por un fuerte incremento de las precipitaciones.

...y la parcialidad judicial

Pero la última semana de Noviembre fue además escenario de otro debate al que claramente le vendría más que bien un poco de claridad. Se refiere a la discusión que surgió en el seno del poder judicial luego de la acordada de la Corte Suprema de Justicia que estableció que los jueces y funcionarios judiciales que fueron elegidos a partir del 1º de enero de 2017, pasaran a tributar impuesto a las ganancias.

Por unanimidad, los cinco jueces que integran la Corte revocaron una sentencia que había declarado la inconstitucionalidad del cobro del Impuesto a las Ganancias sobre las jubilaciones, en un fallo en el que el máximo Tribunal sostuvo que “la configuración del gravamen decidida por el legislador involucra una cuestión ajena a la órbita del Poder Judicial, a quien no compete considerar la bondad de un sistema fiscal”.

Así, jueces y funcionarios judiciales pasaran a tributar el impuesto con un porcentaje cercano al 35% de sus ingresos.

Desde la Asociación de Magistrados de la Provincia del Chubut se salió al cruce del fallo de la Corte junto con la Federación Argentina de Magistrados y Funcionarios. El encargo de responder el titular de la organización provincial y secretario de la FAM, Omar López.

El argumento es tan básico como mediocre. Según López, el fallo de la Corte vulnera el principio constitucional de la famosa intangibilidad de los ingresos de los magistrados. El pago del impuesto a las ganancias por parte de los jueces puede devenir -según la lectura de Lopez- en una perdida de independencia de criterio a la hora de emitir un fallo. Además, agregó el titular de la Asociación de Magistrados del Chubut, “los magistrados no podemos realizar ninguna otra actividad, salvo la docencia. Esta medida afecta nuestra independencia. Nosotros pagamos todos los impuesto habidos y por haber. Esto podría cortar la carrera judicial”, sostuvo.

El argumento no solo es falaz sino que contradice el más básico sentido común. Es dificultoso entender y mucho más aceptar que la independencia de criterio de un juez esta garantizada por la cantidad de dinero que percibe en calidad de salario. A nadie en su sano juicio se le ocurriría esbozar un argumento de estricto orden materialista para sostener ya no solo el proceso de construcción de criterio, sino lo que la misma ley de Ética Pública provincial define en su CAPÍTULO II como DEBERES ÉTICOS DEL FUNCIONARIO PÚBLICO.

Estos son: Deberes de Lealtad, Eficiencia, Probidad, Responsabilidad, Imparcialidad, Conducirse adecuadamente en Público, conocer la normas y objetividad. Artículos: 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14 y 15 del citado digesto. ¿Cómo explicaran jueces y funcionarios judiciales que estos deberes se pueden ver afectados en su cumplimiento por tener que pagar impuestos? 

Si el fallo de un juez de la nación o de la provincia debe ser guiado por un criterio que no esté sujeto a ninguna variable que pueda contaminar su análisis y discernimiento, la pregunta es más que obvia ¿Cómo la independencia de criterio puede garantizarse entonces a partir de la variable económica?.

La respuesta a este interrogante también es obvia. El criterio y la conducta de un individuo (sea juez o no) no se regla a partir de la variable económica exclusivamente. La concatenación de valores como moral, ética, vocación, educación y también ingresos económicos se constituyen en los motorizares para que alguien en particular desempeñe un rol o una función laboral. En especial aquellas que son de orden público.

Con este tipo de argumentaciones, el sindicato de los jueces y magistrados no se diferencia mucho de otras estructuras gremiales que esbozan razonamientos similares. Esperemos no tener que vivir también piquetes de toga y balanza judicial.

Por Sergio Cavicchioli