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Se aprobó el endeudamiento con fuertes cruces en la Legislatura 07/12/2017

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La aprobación de la ayuda financiera firmada con Nación contó con 16 votos provenientes de Chubut Somos Todos, Cambiemos, el Frente de Agrupaciones y Convergencia. El proyecto salió en medio de un escándalo en el recinto, entre gritos, insultos y situaciones casi de violencia.

La Legislatura aprobó la Ayuda Financiera acordada entre Provincia y Nación y así hoy se depositarán los sueldos para que los empleados públicos activos y pasivos cobren sus sueldos mañana, cuando ya estará la plata en los cajeros. La aprobación del nuevo endeudamiento se dio en un clima desbordado de tensión y con la presencia de gremios del Estado desde las barras, quienes se movilizaron contra la adendda firmada. Estuvieron ATE, UPC, ATECh, la CGT del Valle, Ceramistas, CTA y Apel, textiles de la AOT.

El convenio suscripto con el Gobierno nacional fue acompañado por 16 diputados: todo el bloque de Chubut Somos Todos, el Frente de Agrupaciones, Convergencia y Cambiemos. Ellos dieron luz verde al dictamen de mayoría que impulsó el oficialismo.

El Frente para la Victoria presentó un dictamen de minoría con el objetivo de dejar afuera las pautas que interpone el Gobierno Nacional. Sin embargo, se aprobó el dictamen de CST en acompañamiento con otros bloques.

Se ratificó el convenio por los fondos ya transferidos por Nación desde agosto. Por otro lado, el refinanciamiento de los 1.050 millones de pesos que vencían este mes en 48 cuotas con tasa Badlar del 22% y un año de gracia. Y por otra parte, la nueva deuda por 650 millones de pesos que servirán en gran parte para el pago de los aguinaldos, que están garantizados.

El discutido Artículo 3 del proyecto del oficialismo establece además el cumplimiento de los parámetros fiscales establecidos por el Gobierno: un control más riguroso del ausentismo, el congelamiento de ingresos al Estado y la no cobertura de vacantes. Además de achicar al máximo el gasto en alquileres y viáticos.

La semana que viene el ministro de Economía, Pablo Oca, viajará a Buenos Aires para llevar lo sancionado por la Legislatura y firmarlo con Nación. El giro de los fondos será inmediato. Así el Ejecutivo ya tendría previsto el pago del aguinaldo antes de las Fiestas.

Previo a llegar a la votación, los diputados comenzaron a justificar la postura que iba a tener cada bloque. Hablaron Javier Touriñan, Gabriela Dufour y Alejandra Marcilla por el FpV. Jerónimo García lo hizo por CST, y Manuel Pagliaroni expuso por Cambiemos.

Ante las críticas vertidas del FpV al Gobierno Nacional por querer imponer “condiciones de ajuste”, Pagliaroni pidió una moción de orden para cerrar el debate. La requisitoria fue puesta a consideración por el presidente de la Cámara, Adrián López. Automáticamente elevó el clima y la Cámara se prendió fuego casi de forma literal.

La furia de los diputados del FpV con Touriñan a la cabeza se desató más allá de cualquier modo establecido dentro de la Legislatura. Y se le “fueron al humo” al presidente López. Frente al escritorio se acercaron a los gritos Touriñán, Viviana Navarro, Gustavo Fita y Blas Meza Evans, quien golpeó el escritorio frente a la mirada incrédula de López.

Se dio un duro cruce entre López y Fita que, palabras más, palabras menos ocurrió así: “Vos no podés hacer lo que hiciste”, le espetó el legislador del FpV. A lo que el vicepresidente primero a cargo de la Legislatura respondió: “Raja de acá”, ya desencajado, como gran parte de la Cámara.

Luego de que se aprobó la moción y se votó el proyecto, un Touriñán casi afónico y al que se le cruzaban las palabras en medio de la enjundia, acusó como una “moción fascista” la de Pagliaroni por haber cerrado la discusión. “Son los radicales que temen el debate. El fascismo del radicalismo. De la Constitución nadie está por encima aunque Conde se cague en la Constitución”.

Previo al clímax en el recinto, Pagliaroni había defendido el respaldo del endeudamiento. “Esto no es un acompañamiento a ojos cerrados”, manifestó ante el abucheo y los gritos de los gremios; tiene que ver con la necesidad de pagar los salarios. Pareciera que los propios sindicalistas no están al tanto. Solo defienden los intereses del sector sindical y no de los trabajadores. Venimos a colaborar con este Gobierno porque la situación es acuciante. Hace 14 años que es gobernada por un mismo signo. Se duplicó la planta de personal. Se recorrió al camino corto para llenar el Estado de empleados. Los sueldos se van a pagar gracias a los que voten esta ley, no por los demagógicos”. Pidió cerrar el debate para votar el proyecto.

El jefe de bloque de CST, García, había argumentado el proyecto. “Fue largamente debatido y las finanzas recibieron un duro embate por el precio del petróleo, el atraso cambiario que no superó los 18 pesos y la baja de actividad económica. Es bueno recordar que las empresas eran fomentadas más con subsidios que por exportaciones obtenían algo más rentable por la producción. Este triple embate en el presupuesto, las regalías que siempre fueron un tercio, y todo eso cayó y origina un déficit mensual de 600 millones de pesos mensuales”.

Fue Dufour (FpV) la que explicó por qué no iban a acompañar. “Este proyecto tiene una instancia anterior, donde se incorporan las condiciones y cuando se miran los anexos ahí está la preocupación y el enojo; las medidas que buscan imponer focalizan en los trabajadores como si fueran culpables del déficit”.

“Nación impone las pautas para corregir el déficit. Nuestra Constitución no prevé que nos pongan pautas para ordenar el déficit. Las provincias tienen autonomía. Hoy dejamos que nos impongan condiciones y los trabajadores paguen el despilfarro. Compras directas, incorporación de funcionarios con altos salarios y en el marco del déficit. Es una intervención. Oca quería unanimidad para el ajuste y que todos acompañemos para no defender el interés de los más vulnerables”.

Fuente: Jornada